Claxon y Maricastaña, pared con pared.

Es curioso este siglo XXI en el que las paredes de nuestras casas pueden convertirse en muros defensivos que nos aislan (casi despiadadamente) del vecino mientras nos unen (felizmente) a gente con la que no compartimos tabiques, ni cimientos ni estructuras.

Hace una semana, se inauguraba en Palma, Maricastaña, una tienda de regalos (¿hay algo más bonito que vender un producto pensado para regalar o regalarse a uno mismo?) que vende productos que parecía imposible recordar de otro color que no fuera sepia:
la colonia chispas (sí, nuestra primera colonia), los caramelos con forma de gajo de naranja o limón que venían envueltos imitando una fruta, cuadernos, lápices y un montón de productos reeditados directamente desde lo más profundo de nuestra infancia (como los de Real Fábrica Española), de la mano (y en fila de a dos) de productos nuevos con diseños que podrían ser casi antiguos, como la ropa de Pepa Loves.

Y como telón de fondo, una pared de un color verde agua casi polvoriento… pero recién pintada.
Al hilvanar la conversación con Estefanía y Sergio, los propietarios, nos dimos cuenta de que era EXACTAMENTE el mismo que el de la pared clarita de CLAXON.

Un tono tan exacto que hasta tenía la misma referencia que les dimos hace meses cuando vinieron a comer al restaurante.

Nos encanta que el amor que le hemos puesto a nuestro proyecto, se contagie a otros que nos gustan y encajan tanto.

¡Enhorabuena!
maricastaña

 

Maricastaña en prensa:

http://www.diariodemallorca.es/palma/2014/05/03/maricastana-merce/929797.html