Fase visual, fase olfativa, fase gustativa… fase capturativa.

Suele suceder. Cuando un hecho se repite conservando su esencia pero variando sus circunstancias, el contraste entre tradición e innovación resulta aún más llamativo.
¿Que a qué viene esta reflexión tan espesa?
Pues a que estamos en época de vendimia, un ritual que ha generado con los siglos una serie de procesos casi esotéricos a su alrededor que combinan emociones, leyendas y tradición con elementos de contraste como las nuevas tecnologías.

No estamos descubriendo América, claro. El sector vinícola ha incorporado hace tiempo procesos de I+D que alejen el ¿lellamamosnegocio? del arbitrio de los dioses, pero además, hace poco, un grupo de desarrolladores ha creado una app gratuita que permite a los consumidores, alejarse del arbitrio de su memoria después de un par de copas de vino.

La app en cuestión se llama Drync, y es un escáner que catura la etiqueta de la botella, la coteja con su base de datos de millones de entradas y nos ofrece una ficha completa con opiniones y posibilidad de compra incluida.
Sí, algo así como el Shazam de los vinos.

¿Qué diría Baco de sujetar una copa con una mano y un aparatejo ruidoso con la otra?
y sobre todo, ¿que decís vosotros?

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